El Paris Saint-Germain se proclamó campeón de la UEFA Champions League tras superar al Arsenal por 4-3 en la tanda de penaltis de la final disputada en el Puskás Aréna de Budapest. A pesar de que los 'Gunners' se adelantaron gracias al tempranero de Kai Havertz, el conjunto francés empató por mediación de Osumane Dembélé y se acabó llevando el triunfo en la tanda de penaltis.
La final comenzó con un ritmo de juego muy alto y de manera inmejorable para el Arsenal, que se adelantó a los cinco minutos de juego por mediación de Kai Havertz. El delantero alemán se hizo con un balón a la espalda de la defensa del Paris Saint-Germain y se adentró en el área por el costado izquierdo, pero cuando parecía que se quedaba sin opciones llegando a línea de fono, conectó un potente y ajustado remate al palo corto que superó por alto a Matvéi Safónov.
Los vigentes campeones trataron de reaccionar y se hicieron con el control del balón, pero el equipo de Mikel Arteta se mantuvo sólido y ordenado en defensa sin conceder ocasiones de gol. Jugadores como Ousmane Dembélé, Fabián Ruiz y Désiré Doué lo intentaron desde diferentes zonas de la frontal del área, pero la falta de acierto y un seguro David Raya impidieron que el marcador se moviese antes del descanso en una primera mitad de pocas ocasiones y mucha igualdad. De hecho, uno de los acercamientos más peligrosos del primer tiempo fue otra incursión en el área de Havertz, cuyo disparo acabó siendo bloqueado por Marquinhos.
Tras la reanudación, Achraf Hakimi puso a prueba a Raya con un potente remate a puerta de falta que el portero español detuvo sin dar opción a un posible rechace. Sobre la hora de juego, Cristhian Mosquera derribó a Khvicha Kvaratskhelia dentro del área y Dembélé empató el partido de penalti. El delantero francés engañó por completo al guardameta 'gunner' y ajustó su lanzamiento junto al palo derecho de la portería para poner el 1-1 en el marcadador.
El empate dio impulso al equipo de Luis Enrique, que estuvo cerca de ponerse por delante en el marcador con dos disparos peligrosos del propio Dembélé y de Vitinha, pero ninguno de ellos encontró portería. Más tarde, Kvaratskhelia rozó el segundo tras una rápida acción individual en la que se internó en el área por la banda izquierda antes de disparar, pero su golpeo fue desviado por Myles Lewis-Skelly y se estrelló en la madera antes de marcharse a córner.
Ya en el tramo final, Vitinha tuvo en sus botas el 2-1 con un remate de primeras desde la frontal del área que se marchó alto rozando el larguero, antes de que Bradley Barcola no encontrase portería con otro zurdazo dentro del área en el tiempo de descuento. De tal forma, después de unos minutos finales de mucho ritmo donde ambos equipos pisaron el área rival, el choque se acabó marchando a la prórroga.
En los 30 minutos adicionales, lo más destacado fueron los intentos de Désiré Doué, Noni Madueke y Viktor Gyökeres, pero ninguno de ellos encontró portería. En general, las ocasiones fueron escasas, debido en parte al cansancio físico de los futbolistas y al miedo a encajar un segundo gol que pudiese dejar prácticamente sentenciada la final, por lo que se llegó a la tensa tanda de penaltis.
En ella, a pesar de la parada de David Raya al lanzamiento de Nuno Mendes, el Paris se impuso tras los penaltis errados por de Eberechi Eze y Gabriel (ninguno de ellos encontró portería), por lo que los franceses lograron el segundo título de la UEFA Champions League de su historia, ambos conseguidos de manera consecutiva.