
ABR 242014 Asimismo, es importante asegurarse de que estos sitios se encuentren perfectamente cerrados, pues la filtración de luz propicia el desarrollo de microorganismos, y con ello se pierde la calidad potable del agua que llega a los hogares. La recomendación es lavar los tinacos, aljibes y cisternas cada tres meses, o por lo menos cada seis, con jabón biodegradable y una solución de cloro, tarea que cualquiera puede realizar, y para la que se recomienda el uso de guantes y cubrebocas. A continuación, los pasos para asear los espacios de almacenamiento de agua adecuadamente: Prepara la solución concentrada de cloro diluyendo una pastilla de cloro en un litro de agua. Guárdala en un recipiente cerrado y asegúrate de que esté fuera del alcance de los niños, porque ES PELIGROSA. Cierra la llave de paso y deja que el agua del tinaco, aljibe o cisterna se consuma en las actividades cotidianas, hasta que se vacíe. Recuerda apartar la necesaria para enjuagar. Después de haberse vaciado, lávalo por dentro con un cepillo suave y jabón, o detergente biodegradable. Enjuaga perfectamente con el agua que apartaste. Vacía una taza de la solución concentrada de cloro en una cubeta con agua, y con un trapo limpio frota las paredes interiores del almacén hasta terminar el contenido de la cubeta. Deja que el cloro actúe 30 minutos, y enjuaga con agua limpia. Abre todas las llaves de tu casa por 20 segundos para que se desinfecten las tuberías, ¡pero no desperdicies esa agua! Puedes utilizarla para limpiar pisos o alguna otra actividad de aseo en tu hogar. Al terminar este proceso, abre la llave de paso y deja llenar nuevamente el tinaco. |