
ENE 262026 Esmeralda Cerda Pizano, presidenta de la asociación, afirmó que para avanzar en el trato digno de los animales se necesitan autoridades sensibles, conocedoras de la ley y promotoras del respeto, así como una ciudadanía consciente de que la esterilización es la vía para evitar el incremento de animales abandonados. La activista lamentó que es recurrente que, al asumir un cargo, algunos servidores públicos pretendan retirar o eliminar a perros y gatos que durante años han habitado instituciones públicas, pese a que son cuidados y alimentados por el propio personal. Entre los casos mencionados se encuentra el de "Lobita", una perrita criolla que ha vivido prácticamente toda su vida fuera del Hospital Infantil y que recientemente fue amenazada con ser retirada por el actual director. También recordó lo ocurrido en la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), donde se buscó sacar a tres gatos que vivían en las oficinas bajo el cuidado de los trabajadores. En ambos escenarios, la presión social permitió que los animales permanecieran en el lugar. Sin embargo, Cerda Pizano subrayó que no siempre sucede así. En la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), la dirección decidió envenenar a los felinos que habitaban el plantel, sin que se aplicaran sanciones a los responsables. Ante ello, la activista recordó a los servidores públicos que los espacios institucionales no les pertenecen y que su permanencia en el cargo es temporal, mientras que para los animales esos sitios representan toda su existencia. "Los funcionarios no son dueños de las instituciones ni de la vía pública, y si se encuentran en ese lugar es porque no han encontrado otro espacio donde habitar. No están ahí por molestar, es ante la carencia de una familia y de una casa", sostuvo. Cerda Pizano explicó que las asociaciones protectoras no tienen capacidad para albergar a todos los animales en situación de calle. Aun así, realizan rescates constantes de ejemplares en condiciones deplorables, asumiendo altos costos de vacunación, desparasitación, esterilización y atención médica, solventados con recursos propios ante la ausencia de programas de apoyo. "Los animales no están ahí para molestar, solo intentan sobrevivir. Qué mejor que pudieran encontrar un hogar o que pudiéramos albergarlos a todos, mientras no sea así, sí pedimos mayor empatía social y, principalmente, como funcionarios públicos, que pongan el ejemplo ante la sociedad", expresó. Finalmente, la presidenta de GHAPAD aseguró que se mantendrá vigilante del bienestar de los animales que habitan instituciones públicas, muchos de los cuales han recibido esterilización, vacunación, alimento y atención médica constante gracias al compromiso de los trabajadores. POR UN MICHOACÁN LIBRE DE CRUELDAD ANIMAL |