
MAY 292026 "Resulta inverosímil creer que nuestra máxima casa de estudios esté convertida en un circo y se entreguen reconocimientos a personas que la dejaron hundida y robaron financieramente", expresó el secretario general del Sindicato Único de Empleados de Universidad Michoacana (SUEUM), Eduardo Tena Flores. Entrevistado al respecto, refirió que otorgar el reconocimiento "Legado Nicolaita" a Miguel López Miranda es una afrenta directa a la integridad de nuestra Casa de Hidalgo . "El personaje dice que se dedicó a trabajar, cuando su gestión pública,vtanto en la Universidad Michoacana fueron marcadas por la sombra de la ilegalidad". Recordó que desde la entrada de Salvador Jara Guerrero a la Rectoría Nicolaita la oscuridad llegó a la máxima casa de estudios de Michoacán, tres años y medio de su rectorado bastaron para hundir a la institución que enfrentó tres huelgas y aumentó el déficit presupuestal de la Universidad Michoacana a un moto superior a los mil 116 millones de pesos, siendo que la ex rectora Silvia Figueroa Zamudio lo había dejado en 117 millones de pesos. El paso de Lopez Miranda por la Secretaría Administrativa fue aberrante, ahí empezó el golpeteo al sindicalismo y el ataque a los salarios de los trabajadores; a pesar de que hubo Investigaciones, denuncias y protestas en las que incluso una auditoría hecha a Miguel López Miranda, quién también ocupó el cargo de director de la Facultad de Contaduría, revelan que Jara validó actos administrativos ilegales, entre ellos el presunto desvío de recursos a través de su empresa de outsourcing Servicios Educacionales López, Sociedad de Responsabilidad Limitada; ignoró también los resultados del estudio fiscalizador, mantuvo en el cargo a ese colaborador y tras su nombramiento como gobernador sustituto, lo designó secretario técnico del despacho del Ejecutivo y Jara Guerrero se mantuvo impune". En 2019 se conoció que Lopez Miranda recibió una condena de una inhabilitación de ocho años y multa de 572 millones 15 mil pesos por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa y de Trabajo del Décimo primer Circuito en Morelia, los cuales determinaron que cometió falta administrativa cuando se desempeñaba como secretario de Finanzas y Administración de Michoacán. No es casualidad que, en ese mismo periodo, figuras que hoy ostentan el poder en la universidad, como la actual rectora Yarabí Ávila González y Rosa María de la Torre desempeñaran funciones legislativas desde las cuales se gestaron recortes presupuestales que han lacerado gravemente la operatividad y el bienestar de la comunidad universitaria. Tena Flores señaló que mientras la comunidad universitaria es sometida a un sistema autoritario, negligente y con una gestión administrativa opaca, las autoridades actuales insisten en utilizar los reflectores para alimentar un sistema lleno de corrupción, impunidad y egocéntrico, donde el concepto de valores como el humanismo y la ética quedaron sepultados. |