
ABR 222024 Y es que la preservación de estas zonas forestales asegura los servicios ecosistémicos que brindan, como la captación de agua para la recarga del lago. Además de que la conservación del suelo y la reforestación disminuyen el azolve impidiendo que lleguen sedimentos al lago. En esta región ya se ubican ocho áreas naturales bajo algún tipo de protección, que en conjunto abarcan más de 9 mil 700 hectáreas, de las cuales 5 mil 49 se encuentran dentro de la cuenca. Con el apoyo de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), la Comisión Forestal de Michoacán (Cofom) y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) se realizará, al empezar la temporada, tareas de reforestación y obras de restauración de suelos en puntos específicos de la cuenca para contrarrestar la erosión y azolve por deforestación, una de las principales causas de la sequía en el lago. |